miércoles, 31 de enero de 2018

SAN JUAN BOSCO..."OS ESPERO EN EL PARAÍSO"




          Juan Melchor nace en 1815, junto a Castelnuovo, en la diócesis de Turín. Era el menor de los hijos de un campesino piamontés. Su niñez fue muy dura. Su padre murió cuando Juan tenía apenas dos años y medio. La madre, Margarita, analfabeta y muy pobre, pero santa y laboriosa mujer, que debió luchar mucho para sacar adelante a sus hijos, se hizo cargo de su educación.

          A los nueve años de edad, un sueño que el niño no olvidó nunca, le reveló su vocación. Más adelante, en todos los períodos críticos de su vida, una visión del Cielo le indicó siempre el camino que debía seguir.

VISIÓN PROFÉTICA EN SU INFANCIA

         En aquel primer sueño, se vio rodeado de una multitud de chiquillos que se peleaban entre sí y blasfemaban; Juan Bosco trató de hacer la paz, primero con exhortaciones y después con los puños. Súbitamente apareció Nuestro Señor y le dijo: "¡No, no; tienes que ganártelos con la mansedumbre y el amor!" Le indicó también que su Maestra sería la Santísima Virgen, quien al instante apareció y le dijo: "Toma tu cayado de pastor y guía a tus ovejas". Cuando la Señora pronunció estas palabras los niños se convirtieron primero, en bestias feroces y luego en ovejas.

          El sueño terminó, pero desde aquel momento Juan Bosco comprendió que su vocación era ayudar a los niños pobres, y empezó inmediatamente a enseñar el catecismo y a llevar a la iglesia a los chicos de su pueblo. Para ganárselos, acostumbraba ejecutar ante ellos toda clase de acrobacias, en las que llegó a ser muy ducho. Un Domingo por la mañana, un acróbata ambulante dio una función pública y los niños no acudieron a la iglesia; Juan Bosco desafió al acróbata en su propio terreno, obtuvo el triunfo, y se dirigió victoriosamente con los chicos a la Misa.

         Los muchachos de la calle lo llamaban: ‘Ese es el Padre que siempre está alegre. El Padre de los cuentos bonitos’. Su sonrisa era de siempre. Nadie lo encontraba jamás de mal humor y nunca se le escuchaba una palabra dura o humillante. Hablar con él la primera vez era quedar ya de amigo suyo para toda la vida. El Señor le concedió también el don de consejo: Un consejo suyo cambiaba a las personas. Y lo que decía eran cosas ordinarias.

         Durante las semanas que vivió con una tía que prestaba servicios en casa de un sacerdote, Juan Bosco aprendió a leer. Tenía un gran deseo de ser sacerdote, pero hubo de vencer numerosas dificultades antes de poder empezar sus estudios. A los dieciséis años, ingresó finalmente en el seminario de Chieri y era tan pobre, que debía mendigar para reunir el dinero y los vestidos indispensables.

         El alcalde del pueblo le regaló el sombrero, el párroco la chaqueta, uno de los parroquianos el abrigo y otro, un par de zapatos. Después de haber recibido el diaconado, Juan Bosco pasó al seminario mayor de Turín y ahí empezó, con la aprobación de sus superiores, a reunir los domingos a un grupo de chiquillos y mozuelos abandonados de la ciudad.

         San José Cafasso, sacerdote de la parroquia anexa al Seminario Mayor de Turín, confirmó a Juan Bosco en su vocación, explicándole que Dios no quería que fuese a las misiones extranjeras: "Desempaca tus bártulos --le dijo--, y prosigue tu trabajo con los chicos abandonados. Eso y no otra cosa es lo que Dios quiere de ti".

         El mismo Don Cafasso le puso en contacto con los ricos que podían ayudarle con limosnas para su obra, y le mostró las prisiones y los barrios bajos en los que encontraría suficientes clientes para aprovechar los donativos de los ricos.




EL PADRE DE LOS NIÑOS ABANDONADOS

         El primer puesto que ocupó Don Bosco fue el de capellán auxiliar en una casa de refugio para muchachas, que había fundado la Marquesa di Barola, la rica y caritativa mujer que socorrió a Silvio Pellico cuando éste salió de la prisión. Los Domingos, Don Bosco no tenía trabajo de modo que podía ocuparse de sus chicos, a los que consagraba el día entero en una especie de escuela y centro de recreo, que él llamó "Oratorio Festivo".

         Pero muy pronto, la Marquesa le negó el permiso de reunir a los niños en sus terrenos, porque hacían ruido y destruían las flores. Durante un año, Don Bosco y sus chiquillos anduvieron de "Herodes a Pilatos", porque nadie quería aceptar ese pequeño ejército de más de un centenar de revoltosos muchachos.

           En esos momentos críticos, le sobrevino una pulmonía, cuyas complicaciones estuvieron a punto de costarle la vida. En cuanto se repuso, fue a vivir en unos cuartuchos miserables de su nuevo oratorio, en compañía de su madre, y ahí se entregó, con toda el alma, a consolidar y extender su obra. Dio forma acabada a una escuela nocturna, que había inaugurado el año precedente, y como el oratorio estaba lleno a reventar, abrió otros dos centros en otros tantos barrios de Turín.

            Por la misma época, empezó a dar alojamiento a los niños abandonados. Al poco tiempo, había ya treinta o cuarenta chicos, la mayoría aprendices, que vivían con Don Bosco y su madre en el barrio de Valdocco. Los chicos llamaban a la madre de Don Bosco "Mamá Margarita".

           Con todo, Don Bosco cayó pronto en la cuenta que todo el bien que hacía a sus chicos se perdía con las malas influencias del exterior, y decidió construir sus propios talleres de aprendizaje. Los dos primeros: el de los zapateros y el de los sastres, fueron inaugurados en 1853.

          El siguiente paso fue construir una iglesia, consagrada a San Francisco de Sales. Después vino la construcción de una casa para la enorme familia. El dinero no faltaba, a veces, por verdadero milagro. Don Bosco distinguía dos grupos entre sus chicos: el de los aprendices, y el de los que daban señales de una posible vocación sacerdotal. Al principio iban a las escuelas del pueblo; pero con el tiempo, cuando los fondos fueron suficientes, Don Bosco instituyó los cursos técnicos y los de primeras letras en el oratorio.

TALLERES, IMPRENTA, CLASES...

          En 1856, había ya 150 internos, cuatro talleres, una imprenta, cuatro clases de latín y diez sacerdotes. Los externos eran quinientos. Con su extraordinario don de simpatía y de leer los corazones, Don Bosco ejercía una influencia ilimitada sobre sus chicos, de suerte que podía gobernarles con aparente indulgencia y sin castigos, para gran escándalo de los educadores de su tiempo.

           Veía en sueños el estado exacto de la conciencia de sus discípulos y después los llamaba y les hacía una descripción tan completa de los pecados que ellos habían cometido, que muchos aclamaban emocionados: "Si hubiera venido un ángel a contarle toda mi vida no me habría hablado con mayor precisión" .

          Se gana de tal manera el cariño de los jóvenes, que es difícil encontrar en toda la historia de la humanidad, después de Jesús, un educador que haya sido tan amado como Don Bosco. Los jóvenes llegaban hasta pelear unos contra otros afirmando cada uno que a él lo amaba el santo más que a los demás.

          Además de este trabajo, Don Bosco se veía asediado de peticiones para que predicara; la fama de su elocuencia se había extendido enormemente a causa de los milagros y curaciones obradas por la intercesión del santo. Otra forma de actividad, que ejerció durante muchos años, fue la de escribir libros para el gusto popular, pues estaba convencido de la influencia de la lectura.

          Él decía que Dios lo había enviado al mundo para educar a los jóvenes pobres y para propagar buenos libros, los cuales, además eran sumamente sencillos y fáciles de entender. "Propagad buenos libros --decía Don Bosco-- sólo en el Cielo sabréis el gran bien que produce una buena lectura". Unas veces se trataba de una obra de apologética, otras de un libro de historia, de educación o bien de una serie de lecturas católicas. Este trabajo le robaba gran parte de la noche y al fin, tuvo que abandonarlo, porque sus ojos empezaron a debilitarse.

         El mayor problema de Don Bosco, durante largo tiempo, fue el de encontrar colaboradores. Muchos jóvenes sacerdotes entusiastas, ofrecían sus servicios, pero acababan por cansarse, ya fuese porque no lograban dominar los métodos impuestos por Don Bosco, o porque carecían de su paciencia para sobrellevar las travesuras de aquel tropel de chicos mal educados y frecuentemente viciosos, o porque perdían la cabeza al ver que el santo se lanzaba a la construcción de escuelas y talleres, sin contar con un céntimo.

          Aun hubo algunos que llevaron a mal que Don Bosco no convirtiera el oratorio en un club político para propagar la causa de "La Joven Italia". En 1850, no quedaba a Don Bosco más que un colaborador y esto le decidió a preparar, por sí mismo, a sus futuros colaboradores. Así fue como Santo Domingo Savio ingresó en el oratorio, en 1854.

LOS SALESIANOS

         Por otra parte, Don Bosco había acariciado siempre la idea, más o menos vaga, de fundar una congregación religiosa. Después de algunos descalabros, consiguió por fin formar un pequeño núcleo. "En la noche del 26 de enero de 1854 --escribe uno de los testigos-- nos reunimos en el cuarto de Don Bosco. Se hallaban ahí además, Cagliero, Rocchetti, Artiglia y Rua. Llegamos a la conclusión de que, con la ayuda de Dios, íbamos a entrar en un período de trabajos prácticos de caridad para ayudar a nuestros prójimos.

         Al fin de ese período, estaríamos en libertad de ligarnos con una promesa, que más tarde podría transformarse en voto. Desde aquella noche recibieron el nombre de Salesianos todos los que se consagraron a tal forma de apostolado. Naturalmente, el nombre provenía del gran obispo de Ginebra, San Francisco de Sales (el "Santo de la amabilidad"). El momento no parecía muy oportuno para fundar una nueva congregación, pues el Piamonte no había sido nunca más anticlerical que entonces.

         Los jesuitas y las Damas del Sagrado Corazón habían sido expulsados; muchos conventos habían sido suprimidos y, cada día, se publicaban nuevas leyes que coartaban los derechos de las órdenes religiosas. Sin embargo, fue el ministro Rattazzi, uno de los que más parte había tenido en la legislación, quien urgió un día a Don Bosco a fundar una congregación para perpetuar su trabajo y le prometió su apoyo ante el rey".

          En Diciembre de 1859, Don Bosco y sus veintidos compañeros decidieron finalmente organizar la congregación, cuyas reglas habían sido aprobadas por Pío IX. Pero la aprobación definitiva no llegó sino hasta quince años después, junto con el permiso de ordenación para los candidatos del momento. La nueva congregación creció rápidamente: en 1863 había treinta y nueve salesianos; a la muerte del fundador, eran ya 768, y en la actualidad se cuentan por millares: Diecisiete mil en 105 países, con 1,300 colegios y 300 parroquias, y se hallan establecidos en todo el mundo.




LAS HIJAS DE MARÍA AUXILIADORA

           El siguiente paso de Don Bosco fue la fundación de una congregación femenina, encargada de hacer por las niñas lo que los Salesianos hacían por los niños. La congregación quedó inaugurada en 1872, con la toma de hábito de veintisiete jóvenes, entre ellas, Santa María Dominga Mazzarello, que fue la cofundadora, a las que el santo llamó Hijas de Nuestra Señora, Auxilio de los Cristianos (o Hijas de María Auxiliadora).

          Para completar su obra, Don Bosco organizó a sus numerosos colaboradores del exterior en una especie de tercera orden, a la que dio el título de Colaboradores Salesianos. Se trataba de hombres y mujeres de todas las clases sociales, que se obligaban a ayudar en alguna forma a los educadores salesianos.

          Los métodos de Don Bosco consistían en desarrollar el sentido de responsabilidad, en suprimir las ocasiones de desobediencia, en saber apreciar los esfuerzos de los chicos, y en una gran amistad. En 1877 escribía: "No recuerdo haber empleado nunca un castigo propiamente dicho. Por la gracia de Dios, siempre he podido conseguir que los niños observen no sólo las reglas, sino aun mis menores deseos". Pero a esta cualidad se unía la perfecta conciencia del daño que puede hacer a los niños un amor demasiado indulgente, y así lo repetía constantemente Don Bosco a los padres.

MUERTE Y CANONIZACIÓN

          Pero sus días tocaban a su fin; los médicos habían declarado que el santo estaba completamente agotado y que la única solución era el descanso; pero el reposo era desconocido para Don Bosco. A fines de 1887, sus fuerzas empezaron a decaer rápidamente; la muerte sobrevino el 31 de Enero de 1888, cuando apenas comenzaba el día, de suerte que algunos autores escriben, sin razón, que Don Bosco murió al día siguiente de la fiesta de San Francisco de Sales.

          Su cuerpo permanece incorrupto en la Basílica de María Auxiliadora en Turín, Italia.

          Sus últimas recomendaciones fueron: "Propagad la devoción a Jesús Sacramentado y a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros. Ayudad mucho a los niños pobres, a los enfermos, a los ancianos y a la gente más necesitada, y conseguiréis enormes bendiciones y ayudas de Dios. Os espero en el Paraíso".

          Fueron tantos los milagros conseguidos al encomendarse a Don Bosco, que el Sumo Pontífice lo canonizó cuando apenas habían pasado cuarenta y seis años de su muerte (en 1934) y lo declaró Patrono de los que difunden buenas lecturas y "Padre y maestro de la juventud".



martes, 30 de enero de 2018

CATALINA EMMERICK Y LOS ÁNGELES

Continuando con La Semana del Buen Cristiano dedicamos este día Martes
a honrar a nuestro Ángel Custodio, a quien debemos encomendarnos a diario;
procura buscar su amistad y ayuda en cualquiera de los problemas cotidianos
y pronto sentirás su intercesión.


          Ana Catalina tenía una gran amistad y una confianza plena con su Ángel, a quien veía desde su más tierna infancia. Siendo todavía una niña, cuando sus padres se retiraban a descansar, se levantaba de su lecho y oraba con su Ángel Custodio por espacio de dos o tres horas, y, muchas veces, hasta el amanecer. Su Ángel era su guía y compañero. Y ella era como un niño dócil y silencioso en manos del espíritu celestial. 

          Mientras no tuvo la dirección espiritual de los sacerdotes de la Iglesia, el Ángel era su único guía, y sus indicaciones regulaban su vida. Pero cuando comenzó a recibir los santos sacramentos y a someterse al juicio del confesor, mostró a éste la misma sumisión y el mismo respeto que antes había mostrado a su Ángel.

          Nunca entró en la casa de Dios sin ser acompañada por su Custodio, en quien tenía el modelo de cómo debía comportarse en adoración ante Jesús Sacramentado.

          Catalina le había pedido a Dios que la preservara de todo pecado y que le diese a conocer y cumplir siempre Su Santa Voluntad. Dios escuchó su oración. La hizo acompañar paso a paso para protegerla e iluminarla por su Ángel en su largo viaje de una vida de trabajos, combates y sufrimientos. Él le enseñó cómo afrontar los peligros, soportar los sufrimientos y luchar en los combates. También el Ángel le mostraba por adelantado en visiones o símbolos... sus sufrimientos próximos o lejanos, a fin de que pidiera fuerzas para soportarlos.


Ana Catalina Emmerick durante uno de sus múltiples éxtasis, durante 
los cuales Nuestro Señor le revelaría secretos de Su Vida en la tierra



            Pequeña reflexión: ¿Soy dócil a las inspiraciones y guía de mi ángel custodio?, ¿entiendo que su voz es la misma Voluntad de Dios?, ¿acudo a él con confianza en los pequeños y grandes problemas de la vida ordinaria y espiritual?, ¿procuro honrarle cada día, en especial los martes, tal y como marca la Semana del Buen Cristiano?.

lunes, 29 de enero de 2018

SAN FRANCISCO DE SALES, "SE APRENDE AMAR, AMANDO"




¿No es una barbaridad querer desterrar la vida devota
 del cuartel de los soldados, del taller de los artesanos, 
del palacio de los príncipes, del hogar de los casados?


BREVE BIOGRAFÍA

          Nació el 21 de Agosto de 1567 en Thorens (Francia), en el seno de una familia sumamente católica, aparte de noble, oriundos de Saboya; fue bautizado al día siguiente con el nombre de Francisco Buenaventura. Durante toda su vida sería su patrono San Francisco de Asís. 

          Cursó estudios de Derecho y Teología en la escuela jesuita de Clermont, en París y en la Universidad de Padua. Allí le otorgaron en 1591 el grado de Doctor en Leyes, para ser ordenado sacerdote dos años después.

          En 1594, fue hacia la zona del Chablais dominada por calvinistas. En un inicio fue echado por los pobladores y tuvo que pasar temporadas viviendo en la intemperie y de manera rudimentaria, evitando dos intentos de asesinato e incluso ataques de lobos, pero su celo y trabajo empezaron a dar fruto. Debido a su carácter amable y paciente y a una propaganda hecha a mano y distribuida casa por casa, profunda en su contenido, refutando las ideas calvinistas, logró cautivar a los pobladores y convertirlos. 

         
Su escudo episcopal


           Junto a Santa Juana Fremiot de Chantal, funda en 1610 la Orden de la Visitación de Nuestra Señora, que daría santos de la categoría de Santa Margarita María de Alacoque.

          De entre todos sus escritos, merece reseña especial Introducción a la vida devota (1609) y Tratado sobre el amor de Dios, además de numerosas cartas y sermones. 

          San Francisco de Sales falleció en Lyon el 28 de Diciembre de 1622. En el año 1665 fue canonizado por el Papa Alejandro VII; en 1877, el Papa Pío IX, le declaró Doctor de la Iglesia. Considerado desde 1922 como el Santo Patrón de los escritores católicos, y los periodistas.






domingo, 28 de enero de 2018

4º ANIVERSARIO DE BLAS PIÑAR LÓPEZ


          En el cuarto Aniversario de la partida de Blas Piñar a la Patria Celestial, no podemos dejar de elevar una súplica por este varón católico y español a partes iguales; jurista, teólogo, político, padre, abuelo... siempre ¡PRESENTE!




          A pesar de todo, hay almas que sienten el toque de Dios y que responden a la llamada divina. En España y fuera de España, en países católicos y en naciones que aún no han recibido a manos llenas la semilla de la fe en todas las latitudes, nuevos conventos se levantan para el retiro y la oración.
            En esas casas, desconocidas y pobres, donde reina la alegría y el amor, nosotros, los que luchamos en el siglo, ponemos nuestra esperanza.

Blas Piñar en un escrito sobre Santa Teresa de Jesús



      En una entrevista que le realizara la Fundación Nacional Francisco Franco, al preguntarle por la figura de José Antonio Primo de Rivera, Blas Piñar esbozó perfectamente el pensamiento católico-nacional que fue también su única bandera.

         Jose Antonio "...tuvo de la política una concepción genial, marcada por lo nacional, lo social y lo religioso. En lo religioso, porque no la profanó, sino que la penetró de Teología; en lo social, porque entendió y procuró lo mejor para los trabajadores; y en lo nacional porque al definir a España como unidad de destino en lo universal integró en ese destino a la rica multiplicidad de sus regiones, de la que luego nos hablaría Francisco Franco en sus testamento. El fusilamiento de José Antonio en Alicante el 20 de Noviembre de 1936 fue una prueba más, de carácter histórico, de que hay causas por las que se da la existencia por la esencia."




DESDE EL PÚLPITO: SOBRE LOS FALSOS CATÓLICOS QUE SE ESCONDEN EN LA IGLESIA


          El católico de recta intención, aunque pecador e imperfecto, tiene el deseo de ser bueno y grato a los ojos de Dios Nuestro Señor, por lo cual frecuenta la Santa Madre Iglesia. 

          El buen católico se asombra de encontrar en la Iglesia, sobre todo cerca del Altar, en la Comunión frecuente, llevando la responsabilidad de algunos grupos, cerca del dinero y de la organización, a personas malas, con hechos en su vida que son propios de hombres con mala intención; hablamos queridos católicos de personas usureras [préstamos con alto interés], estafadores de hombres sencillos e ingenuos [habiendo hecho robos, mentiras, difamaciones y comulgan en la iglesia como unos santos], hombres que utilizan el Santo Nombre de Dios para sus intereses personales, afiliados a la masonería [sociedad condenada por la Iglesia], hombres que en la vida pública sostienen doctrinas liberales [contrarias a la doctrina católica: como defensores de los derechos de los homosexuales, unidad de género, libertad de credo, etc.], incluso a personas que practican en secreto el judaísmo, otros que sostienen amistad muy fuerte con personas que combaten la Iglesia [con herejes, protestantes, cristianos]; pero lo que más escandaliza, es que en la Iglesia se desenvuelven con una familiaridad y soltura propia de santos; esto no es para menos, ¡escandaliza a los católicos de recta intención! 




              Anotaciones

          1º La Santa Iglesia Católica, fundada por Nuestro Señor Jesucristo tiene dos fines claros. Primero: Su fin remoto es la salvación de los hombres. Segundo: Su fin próximo es santificar a los hombres mediante la comunicación de los bienes espirituales que Cristo puso en sus manos, a saber: la enseñanza doctrinal, el cumplimiento de sus mandamientos y la recepción de sus sacramentos. La Santa Iglesia Católica es perfecta en cuanto es obra de Dios.

          2º La Santa Iglesia la integramos los hombres.- Que libremente aceptamos sus enseñanzas y mandamientos. El problema se encuentra en el elemento humano [hay quien sirve a la Iglesia y quien se sirve de la Iglesia]. 

   2.1. En términos prácticos: a la Iglesia no sólo asisten los católicos pecadores con deseos de ser buenos, hay muchos con mala intención y algunos perversos que su fin es destruir la Iglesia desde adentro. 

   2.2. Vemos con tristeza, desde tiempos de Nuestro Señor Jesucristo en Su sagrada predicación, sus opositores permanentes y sistemáticos siempre estaban cerca, en medio de los buenos; vemos el caso concreto de los fariseos, del mismo Judas 'el traidor'; y que de sus mismos oyentes se fraguo su muerte: 

   2.3. “Más los Fariseos saliendo de allí, consultaban contra él, como le harían morir.”San Mateo XII, 14; 10.

   2.4. “Y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas buscaban, como harían morir a Jesús: mas temían al pueblo. Y Satanás entró en Judas, que tenía por sobrenombre Iscariote, uno de los doce. Y fue, y trató con los príncipes de los sacerdotes, y con los magistrados de cómo se lo entregaría. Y se holgaron, y concertaron de darle dinero. Y quedó con ellos de acuerdo. Y buscaban sazón para entregarlo sin concurso de gentes.” San Lucas XXII, 2.

          3º ¿Qué debe hacer el buen católico? 

   3.1. Primero.- Salvar su alma, para lo cual debe procurar tener una gran devoción a la Santísima Virgen María rezando todos los días el Santo Rosario, tratando de ser un verdadero devoto de Nuestra Madre Santísima. 

   3.2. Segundo.- Estudiar la Doctrina Católica verdadera, sobre todo en los libros antiguos, el Magisterio de la Iglesia, lo que siempre han enseñado los Santos Papas, los Santos, los Mártires y Doctores de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Evitar las novedades y las doctrinas que contradicen los Dogmas [herejías]. Recuerde buen católico: "El comienzo de una vida santa, merecedora de la vida eterna, es la verdadera Fe." San Agustín, Sermón XLIII

   3.3. Tercero.- Apártese de los hombres malos, huya de los herejes y perversos. 

   3.4 Cuarto.- Dios Nuestro Señor en su cuidado Providencial de sus hijos, juntamente con la cruz [tentación-prueba-tribulación] concede las gracias necesarias para salvarse.

          4º Enseñanzas para ser fuertes en la fe

   4.1. El Papa San Pío X en su carta Encíclica 'Pascendi' del 8 de Septiembre de 1907: "No es menester ya buscar a los fabricadores de errores entre los enemigos declarados: se ocultan y esto es precisamente objeto de grandísima ansiedad y angustia, en el seno mismo y dentro del corazón de la Iglesia. Enemigos, a la verdad, tanto más perjudiciales, cuanto lo son menos declarados. Hablamos Venerables hermanos de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún más deplorable, hasta sacerdotes... ellos traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto o más inevitable cuanto más a fondo conocen la Iglesia." 

   4.2. San Agustín, Obras completas, comentario al Apocalipsis de San Juan, [Ed. B.A.C. Madrid, 1995, p. 487]: "Tiene el diablo dentro de la Iglesia a esos que, disfrazados de oveja, por fuera parece que son justos, y por dentro son lobos rapaces. Por eso no son descubiertos junto con los otros hombres que son claramente malos, sino que son considerados santos, porque con ellos están unidos en la misma unidad y acción: y a éstos los tiene el diablo dentro de la Iglesia y en medio del pueblo bajo apariencia de santidad."

          Queridos católicos, lo que debe hacer es rezar el Santo Rosario, como la Santísima Virgen quiere que se rece, salvar nuestra alma y esperar confiados en la santa oración como el Sumo Pontífice, Papa Pío XII enseñó: "Solemnemente afirmamos cuán grande es la esperanza que Nos ponemos en el santo Rosario para curar los males que afligen a nuestro tiempo. No es con la fuerza, ni con las armas, ni con la potencia humana, sino con el auxilio divino obtenido por medio de la oración." (Encíclica: 'INGRUENTIUM MALORUM’, 15 de Septiembre de 1951) 

Dios le bendiga







sábado, 27 de enero de 2018

LA SABATINA A NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

   
          LA SABATINA es como piadosamente se llama a las oraciones que se dedican a Nuestra Señora del Carmen los Sábados, confiando en la Promesa que Ella misma pronunciara, asegurando la liberación del Purgatorio de los devotos de Su Escapulario el sábado siguiente a su muerte.


Acto de Consagración a Nuestra Señora la Virgen del Carmen
(Para ser realizado los Sábados, por aquellos que vestimos Su Bendito Escapulario)


Virgen del Carmen, llevamos sobre nuestro pecho Vuestro Santo Escapulario, signo de nuestra consagración a Vuestro Corazón Inmaculado. Madre querida, somos Vuestros hijos, unos hijos de Vuestra entera pertenencia.
Nuestra consagración, Señora, nos exige una entrega sin reservas a Vuestra Sagrada persona, una dedicación generosa a Vuestro servicio, una fidelidad inquebrantable a Vuestro amor y una solicita imitación de Vuestras virtudes. Queremos vivir, conforme al viejo ideal carmelitano: en Vos, con Vos, por Vos y para Vos. 
Gracias a Vuestro Bendito Escapulario, Virgen del Carmelo, somos miembros de Vuestro cuerpo místico del Carmelo y participamos de la consagración comunitaria de la Orden a Vos, que sois su cabeza. Nuestra consagración se une pues, a la Orden de toda la Familia Carmelitana y acrecienta así su valor y eficacia. 
Santa María, Abogada y Mediadora de los hombres, no podríamos vivir nuestra consagración con olvido de quienes son Vuestros hijos y nuestros hermanos. Por eso, nos atrevemos a consagraros la Iglesia y el mundo, nuestras familias y nuestra amada Patria.
Os consagramos especialmente los que sufren en el alma o en el cuerpo: los pecadores, los tentados, los perseguidos, los marginados, los presos, los desterrados, los enfermos, los hambrientos….Madre y Reina del Carmelo, por nuestra consagración somos del todo Vuestros ahora en el tiempo; que los sigamos siendo también un día en la Eternidad.
Así sea.


Antífona

Hoy recordamos a Nuestra Señora la Virgen María, Madre Hermosa del Carmelo. Hoy los hijos de Su amor cantamos Sus misericordias. Hoy la Estrella del mar brilla ante Su pueblo como signo de esperanza y de consuelo.
Oración
Señor Dios Nuestro, que habéis honrado a la Orden del Carmen con la advocación especial de la Bienaventurada y siempre Virgen María, Madre de Vuestro Hijo; conceded a cuantos hoy celebramos su recuerdo que, guiados por Su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.




viernes, 26 de enero de 2018

EL PEQUEÑO REBAÑO QUE SIGUE A CRISTO


          En La Semana del Buen Cristiano el Viernes es el día que nos acercamos un poco más al Sagrado Corazón de Jesús, lacerado por el pecado; de ahí que también sea el día indicado para meditar acerca de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, para compadecernos con la Virgen Dolorosa que sean tan pocos los amigos de la Cruz y al tiempo, para que ante la imagen de los tormentos de Jesús, entiendas cuán poco es nuestro sufrimiento frente a Su Amor y entrega por ti y por mí...




            Los dos bandos Queridos hermanos, ahí tenéis los dos bandos con los que a diario nos encontramos: el de Jesucristo y el del mundo. 

           A la derecha, el de nuestro amable Salvador. Sube por un camino estrecho y angosto como nunca a causa de la corrupción del mundo. El Buen Maestro va delante, descalzo, la cabeza coronada de espinas, el cuerpo ensangrentado y cargado con una pesada cruz. Sólo le sigue un puñado de personas -si bien las más valientes-, ya que su voz es tan delicada que no se la puede oír en medio del tumulto del mundo o porque se carece del valor necesario para seguirlo en la pobreza, los dolores y humillaciones y demás cruces que es preciso llevar para servir al Señor todos los días. 

            A la izquierda, el bando del mundo o del demonio. Es el más nutrido, el más espléndido y brillante -al menos, en apariencia.- Lo más selecto del mundo corre hacia él. Se apretujan, aunque los caminos son anchos y más espaciosos que nunca, a causa de las multitudes que, igual que torrentes, transitan por ellos. Están sembrados de flores, bordados de placeres y diversiones, cubiertos de oro y plata. 

           A la derecha, el pequeño rebaño que sigue a Cristo habla sólo de lágrimas, penitencias, oraciones y menosprecio del mundo. Se oyen continuamente estas palabras, entrecortadas por sollozos: "Sufrimientos, lágrimas, ayunos, oraciones, olvidos, humillaciones, pobreza, mortificaciones. Pues el que no tiene el espíritu de Cristo -que es espíritu de cruz- no es de Cristo. Los que son del Mesías han crucificado sus bajos instintos con sus pasiones y deseos." (San Pablo a los Gálatas, cap. 15, vers. 24). O somos imagen viviente de Jesucristo o nos condenamos. ¡Animo!, gritan. ¡Animo! Si Dios está por nosotros, en nosotros y delante de nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que está en nosotros es más fuerte que el que está en el mundo. Un criado no es más que su amo. Una momentánea y ligera tribulación nos prepara un peso eterno de gloria. 

           El número de los elegidos es menor de lo que se piensa. Sólo los esforzados y violentos arrebatan el Cielo. Tampoco un atleta recibe el premio si no compite conforme al reglamento (2 Tim. 2,5), conforme al Evangelio y no según la moda. ¡Luchemos, pues, con valor! ¡Corramos de prisa para alcanzar la meta y ganar la corona!» Son algunas de las expresiones con las cuales se animan unos a otros los Amigos de la Cruz.




 TE INVITO, hoy viernes, a meditar la Pasión de Nuestro Señor, aunque tan solo sean Sus Cinco Llagas: manos, pies, costado y cabeza... pues como acostumbraba Sor Marta Chambón, unificaba la Llaga de los pies en una y así elegía como quinta las Llagas producidas por la cruenta Corona de Espinas que tanto atormentó al Redentor de nuestras almas.

         Usa para esta piadosa meditación,  LA CORONA DE LAS SANTAS DE LLAGAS, revelada por el mismo Jesucristo a la humilde visitandina.



jueves, 25 de enero de 2018

EL MILAGROSO Y SANTO NIÑO JESÚS DE PRAGA


ORIGEN DE LA PIADOSA IMAGEN DEL NIÑO JESÚS

          Fray José de la Santa Casa era un fraile lego, de Córdoba. Un buen día Fray José está barriendo el suelo del monasterio, y de repente se le presenta un hermoso niño que le dice:

-¡Qué bien barres, fray José, y que brillante dejas el suelo! ¿Serías capaz de recitar el Ave María?. Pues entonces, dilo.

          Fray José deja a un lado la escoba, se recoge, junta las manos y con los ojos bajos, comienza la salutación angélica.

          Al llegar a las palabras “et benedictus fructus ventris tui” (y bendito el fruto de tu vientre), el niño le interrumpe y le dice:


   ¡ESE SOY YO!, y enseguida desaparece.

          Fray José grita extasiado:

   ¡Vuelve Pequeño Jesús, porque de otro modo moriré del deseo de verte!.

          Pero Jesús no vino. Y Fray José, seguía llamándolo día tras día, en la celda, en el huerto, en la cocina…en todas partes.

          Al fin un día sintió que la voz de Jesús le respondía:


Volveré, pero cuida de tener todo preparado para que a mi llegada hagas de mi una estatua de cera en todo igual a como soy”.

          Fray José corrió a contárselo al padre prior, pidiéndole cera, un cuchillo y un pincel.






          El Superior se lo concedió y Fray José se entregó con ilusión a modelar una estatua de cera del Niño que había visto.

          Hacía una y la deshacía, para hacer otra, pues nunca estaba conforme, y cada una que hacía le salía más bella que la anterior, y así pasaba el tiempo, esperando que regresase su Amado Jesusito.


          Y por fin llegó el día en el que rodeado de Ángeles, se le presenta el Niño Jesús.

          Y Fray José en éxtasis, pero con la mayor naturalidad pone los ojos en el Divino modelo y copia al Niño que tiene delante.

          Cuando termina y observa que su estatua es igual al Sagrado Modelo, estalla en risas y llantos de alegría.

          Cae de rodillas delante de ella y posando la cabeza sobre las manos juntas, muere.

          Y los mismos ángeles que acompañaron a su Niño Jesús, recogieron su espíritu y lo llevaron al Paraíso.

          Los religiosos enterraron piadosamente el cuerpo del santo lego y con particular devoción colocaron la imagen de cera del Niño Jesús en el oratorio del monasterio.

DESTINO DE LA IMAGEN

          Aquella misma noche Fray José se apareció en sueños al Padre Prior, comunicándole la siguiente profecía:

   “Esta estatua, hecha indignamente por mí, no es para el monasterio. 
Dentro de un año vendrá Doña Isabel Manrique de Lara, a quien se la daréis, quien a su vez se la entregará a su hija como regalo de bodas. Quien la llevará a Bohemia y de la capital de aquel reino será llamado Niño Jesús de Praga entre los pueblos y naciones. La gracia, la paz y la misericordia descenderán a la tierra, por Él escogida para habitar en ella, el pueblo de aquel reino será su pueblo, y Él será su PEQUEÑO REY”.

          Y efectivamente al año en punto, Doña Isabel Manrique de Lara, en un viaje de recreo por la zona, topó con las ruinas del monasterio, y el prior, ya único superviviente le entregó la imagen del Niño Jesús, contándole su fascinante historia.

          La dama llena de alegría, retornó a su castillo de Sierra Morena, muy cerca de Córdoba. Y aquí la leyenda deja paso a la Historia…

         Lo que sí se sabe es que cuando en 1526 un Habsburgo se ciñó la Corona de Bohemia, los enlaces entre las familias nobles españolas y eslovacas se repitieron.

          Cuando la emperatriz partió para Praga en 1547, entre sus damas de la corte iba Doña María Manrique de Lara, hija de Don García Manrique de Lara y de doña Isabel de Bregsano, de noble familia italiana.







LOS MANRIQUE DE LARA, PRIMITIVOS DUEÑOS DEL SANTO NIÑO JESÚS DE PRAGA

          En la casa solariega de los Manrique de Lara, en la región cordobesa, se veneraba una preciosa estatua del Niño Jesús.

          En 1566, la hija de la familia Doña María se casó con el noble bohemio Vratislav de Pernstejn. En 1582 moría este noble caballero rodeado por su esposa y sus siete hijos, dos varones y cinco hembras. Polixena era la favorita de Dona María.

          Doña María entregó la imagen de su querido Niño Jesús a Polixena, quien la consoló en su pronta viudez, pues su primer matrimonio sólo duró cinco años. Luego de su segunda viudez, la piadosa princesa Polixena Lobkowitz, sintiendo en el alma las apremiantes necesidades de los Carmelitas, resolvió entregarles la pequeña estatua de cera, de 48 cm.

          La piadosa imagen representaba un hermoso Niño Dios, de pie, con la mano derecha levantada, en actitud de bendecir, mientras con la izquierda sostenía un globo dorado.

          Su rostro era muy amable y lleno de gracia, la túnica y el manto habían sido arreglados por la misma princesa, la cual, al dar la estatua a esos religiosos, les dijo: 
Padres míos, os entrego lo más caro que poseo en el mundo: Honrad mucho a este Niño Jesús y nada os faltará.”




 "Nos non venimos de Reyes , 
que Reyes vienen de nos "

miércoles, 24 de enero de 2018

NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ


           En el transcurso de la I Guerra Mundial, el noble Papa Benedicto XV (Giacomo de la Chiesa), decidió extender el culto a Nuestra Señora de la Paz, pues siendo Ella Reina del Universo, era la única esperanza para traer el fin de la contienda europea. De los diferentes documentos y cartas que escribió con este fin, extraemos apenas unos pocos renglones que reflejan la preocupación del Pontífice y la esperanza que éste pone en la oración confiada a la Virgen Santísima.

           "Cuando el hombre ha endurecido su corazón y el odio invadido la Tierra; [...] cuando las previsiones humanas han resultado fallidas y el bienestar social se tambalea, la fe y la historia nos señalan, como único refugio, a la intercesora omnipotente, a la Mediadora de toda gracia, María" 

          "Rogad mucho todos los devotos del Rosario. Día y noche levantad vuestros brazos al Cielo implorando perdón, fraternidad, paz"

          "...quede definitivamente introducida en las Letanías de la Santísima Virgen la invocación "Regina pacis, ora pro nobis", que Nos permitimos a los Obispos añadir temporalmente en ellas..."


Papa Benedicto XV




ORIGEN DE LA FESTIVIDAD EN ESPAÑA


          Reconquistada la ciudad de Toledo por el rey cristiano Alfonso VI de Castilla en 1085, quiso congraciarse con los infieles permitiéndoles que continuasen usando la Catedral como mezquita, lo que provocó que el pueblo se amotinara y atacase a los vigilantes del templo, que tras una tregua, terminaron traspasándolo a los cristianos, que tomaron posesión con la imagen de Nuestra Señora bajo la advocación de La Paz. 

          El Papa Benedicto XV prescribió para toda la Iglesia incluir en las Letanías del Rosario la invocación “Reina de la Paz” el 5 de Mayo de 1917








martes, 23 de enero de 2018

SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT


          San Raimundo nace en el castillo de Peñafort, cerca de Barcelona, hacia el año 1175. Joven, ingresa en la comunidad de la catedral de Barcelona para prepararse al presbiterado. A los 20 años asume la enseñanza de las artes liberales. Es ordenado presbítero. Cerca de los 30 años se dirige a Bolonia a perfeccionarse en ciencias jurídicas. Allí obtiene el doctorado en derecho civil y eclesiástico.

          En Bolonia conoce a Santo Domingo de Guzmán así como la vida y misión de los hermanos. Entonces pide a su Obispo, Berenguer de Palou, la creación de una comunidad dominicana en Barcelona. Raimundo retorna a Cataluña donde, como eminente jurisconsulto, se dedica a la enseñanza del derecho; es tenido como árbitro por excelencia en pleitos y litigios. Visita con frecuencia la nueva comunidad de hermanos predicadores. El Obispo le nombra canónigo de Barcelona; Raimundo lo acepta consagrándose más al retiro, a la celebración de las Horas y a la docencia. Anhela potenciar su presbiterado con un estilo de vida más evangélico. Por eso, a sus 47 años, el viernes santo de 1222, renuncia a la canonjía y entra en la Orden de Predicadores. Opta así por una vida de austeridad e incesante trabajo.





          Por aquella región los mahometanos encarcelan y torturan a cristianos para hacerlos abandonar su fe y someterlos. En 1223 colabora con Pedro Nolasco, de quien era confesor, y con el Rey Jaime I de Aragón en la fundación de la Orden de Nuestra Señora de la Merced, para liberar a los cristianos cautivos y esclavizados por los infieles. San Raimundo de Peñafort colabora en la redacción de las Constituciones de la nueva Orden. Posteriormente es invitado por el Papa Gregorio IX a Roma para trabajar el "Corpus Decretalium", es decir, el Código de Derecho Canónico Medieval.

          Retorna a Barcelona y mientras permanece allí, el Capítulo General de los Dominicos en 1238 le elige Maestro de la Orden . Visita las comunidades, comprensivo con todos, se opone en cuanto puede a que los hermanos sean consagrados Obispos; él mismo rehúsa, de Gregorio IX, los Arzobispados de Tarragona en España y de Braga en Portugal.

          Debido a sus enfermedades, convoca el Capítulo General de Bolonia de 1240 para presentar su renuncia que es aceptada. Vuelto a su región crea dos institutos para la evangelización de mahometanos y judíos, uno en Murcia y otro en Túnez. Allí se forman los hermanos en las costumbres y lenguas árabes y judías. Pide a Fray Tomás de Aquino (Santo) un proyecto teológico que ayude a la formación y predicación de los hermanos en este campo; así nace la "Summa contra gentes".

          San Raimundo de Peñafort murió en Barcelona, casi centenario, el 6 de Enero de 1275. Su cuerpo se venera en la Catedral de Barcelona. Fue el primer santo canonizado en la actual Basílica Vaticana, por Clemente VIII, el 29 de abril de 1601. Es el Patrón de los Juristas Católicos.




lunes, 22 de enero de 2018

PROVECHO DE LA DEVOCIÓN A LAS ALMAS DEL PURGATORIO


          En LA SEMANA DEL BUEN CRISTIANO dedicamos el día Lunes a orar de manera especial por nuestros difuntos, aquellas Benditas Almas que están a la espera de alcanzar el Paraíso mientras se purifican de sus faltas terrenales en el Purgatorio.

          Mientras permanezcan en aquél estado, nada pueden hacer para ganar méritos para su liberación, por lo que son mendigas y demandantes de nuestras oraciones y sacrificios por Ellas. A rezar por los Difuntos nos obliga el primer Mandamiento, "...y al prójimo como a tí mismo".

          La gratitud de las Almas liberadas es infinita, pues de aquella Cárcel de Amor que es el Purgatorio, tan sólo se sale para ir recto al Cielo, donde serán compañeras de los Santos y demás bienaventurados, a los cuales se unirán para interceder a su vez por nosotros.




          Para conseguir muchos favores, según Santa Catalina de Bolonia, suele ser más poderosa la intercesión de un Alma del Purgatorio que la de los Bienaventurados del Cielo.

          Cuando se ruega a un Alma del Purgatorio suplicándole una gracia, son dos los beneficiados: el mortal, que consigue lo que ha pedido, y el Alma que purgaba, pasa a ser un ciudadano más del Cielo.

          En el Purgatorio hay Almas tan santas como en el Cielo. La santidad se basa en el aumento de gracia y de ésta nacen las virtudes; muchas de esas almas acaudalaron más gracia y virtud que muchos Bienaventurados, por los que son más gratos a los ojos de Dios.

          Dios desea con vehemencia la libertad de las Almas del Purgatorio, ya que son redimidas con el precio de la Sangre de Su Hijo. Seamos corredentores con Jesús, cooperando con Él en la salvación de esas almas que esperan nuestras oraciones y sacrificios para gozar eternamente de Dios.





PRÁCTICA 
para alivio y liberación de las Almas del Purgatorio


      - Ofrece en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio todos los inconvenientes, molestias, contradicciones que puedas padecer hoy, así como todas las indulgencias que logres a través de oraciones u otros actos de piedad (usar agua bendita, besar el escapulario...)

      - Si tienes la gracia de asistir hoy a la Santa Misa, no dejes de encomendar en ante el Altar a aquellas Almas que están en el Purgatorio por las que mayor obligación tengas, familiares, amigos, personas a las que diste un mal ejemplo...

      - No puedes dejar de rezar el Santo Rosario hoy lunes, pidiendo a la Virgen Nuestra Señora que se apiade de aquellas Santas Almas que ya nada pueden hacer por salir del Purgatorio, pues dependen de continuo de nuestras oraciones.





         

domingo, 21 de enero de 2018

EN EL ANIVERSARIO DE LUIS XVI




           Tal día como hoy, hace 225 años, en 1793 era martirizado por la Revolución, Su Majestad Cristianísima Luis XVI ‘El Benéfico’, Rey de Francia y Navarra; contaba en ese momento 38 años de vida y 18 de reinado.

          "Dejo mi alma a Dios, mi Creador, y le ruego recibirla en Su Misericordia, no juzgarla por sus méritos, sino por los de Nuestro Señor Jesucristo, quien se ofreció en sacrificio a Dios Su Padre por nosotros los hombres, por más indignos que fuésemos y yo en primer lugar.

          Muero en la unión de nuestra Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana, que detenta sus poderes por una sucesión inintenumpida de San Pedro a quien Jesucristo los había confiado...

(Del Testamento de Luis XVI)